Uno de mis pequeños hobbies, a parte de desvariar de vez en cuando filosofando sobre la vida, el sentido de la misma y por qué de vez en cuando es tan injusta, dibujo. Creo que dibujo para no caer en la depresión debido a mi pesimista, negativa y catastrófica mente, pues llego a conclusiones como que la vida es una mierda y aún así hay que vivirla. ¡Uff! Ya desvarié…mejor hablemos de dibujar.
El dibujo para muchos significa pasatiempo, un entretenimiento, trabajo, su modo de vida y una forma de mostrar al mundo que tienen un don.
Por ejemplo, el artista británico Julian Beever es muy conocido, si no por su nombre, por las obras con tiza en tres dimensiones que dibuja en las calles de todo el mundo.
Innegablemente, este hombre tiene un don y lo mejor es que lo comparte viajando por todas las ciudades más importante del planeta.
Sin duda en sus dibujos la ilusión juega un papel muy importante y la visión que tengamos cada uno de la realidad.
Esto se entiende mejor con el caso de los dibujos que juegan con el blanco y el negro y que en cada perspectiva podemos ver una imagen u otra aunque ambas están en el mismo cuadro.
Para quien no lo sepa, aunque es bastante conocido, es el caso de la joven y la anciana. Se dice que según la experiencia vivida de cada uno se fija primero en una imagen que en la otra, aunque personalmente no tengo mucha experiencia en la vida (por no decir ninguna y cada vez que tengo más crece mi pensamiento de que la vida es una mierda, pero bueno eso ya es otro tema) y en la primera imagen que me fijé fue en la anciana. No sé… creo que tengo tendencia en fijarme en lo viejo.
Como decía, en este tipo de dibujo vemos que cada uno puede tener un punto de vista distinto aún observando lo mismo.
Ayer dibujé, hacia muchísimo tiempo que no dibujaba, por falta de tiempo, por ganas y sobre todo por el miedo de darme cuenta de que habría perdido habilidad, pero ayer me sentía inspirada y aburrida y me entretuve de la mejor forma. Dibujar es una buena terapia antiestrés y lo recomiendo a todo el mundo, pues relaja muchísimo. Total, empecé diciendo… bueno por lo menos es sencillo, no tengo material necesario pero ¡bah!, tampoco es algo importante. Seguí pensando…¡Prfff! ¡Qué churro! Bueno tranquila, no te desmotives que puede que se arregle. En fin, tampoco me salio tan feo, se acercaba a lo que quería. Cuando se lo enseñé a mi madre, que mejor persona para que te de una opinión y más si tu madre es como la mía que dicen la verdad aunque duela, me llevé una sorpresa y una desilusión muy grande porque me dice: “¡ahhh! ¡Mira qué bien! ¿Eso que es arte contemporáneo? Es que yo no sé que has dibujado…” A eso me refería yo cuando digo que mi madre dice la verdad aunque sea cruel. El caso es que me decía que ella veía a una mujer bailando, mientras lo decía yo me tronchaba de la risa. Tenía en mis manos un experimento y quería explotarlo a ver que resultaba de todo aquello. Se lo enseñé a mi hermana y me decía que veía a un toro, increíble. La intriga de que vería mi padre me impacientaba, así que nada más llegar del trabajo le dije que qué veía, según él veía una mujer japonesa. Maravilloso.
Es increíble como de algo que yo tengo clarísimo qué es, otras personas puedan ver puntos de vista diferentes y válidos, aunque en algunos casos hay que echarle mucha imaginación.
Os voy a facilitar el dibujo, para que comentáis vuestra propia visión de lo que creéis qué es.












