En tiempos de crisis más vale ser original si deseamos sorprender a alguien, puesto que con el dinero que algunas veces contamos en nuestros bolsillos, daría para algo pero no para ser original.
Esto me pasa a mí habitualmente, ya que para hacer un regalo me las veo y me las deseo porque ya que lo hago me gusta acertar y eso es difícil si no tienes “guita”. Entonces se me ocurrió explotar mi faceta de artista para hacer un regalo chulo y personalizado. Aunque temí en un principio que no tuviera demasiado éxito pues dicha faceta sale cuando le da la gana, no es algo que controle, pero bueno creo que… esta vez ganó el sentimiento.
La idea era convertir una foto en un dibujo hecho a pastel.
El primer paso sería delinear el dibujo:
Segundo paso empezar con el sombreado:
Por último el acabado:
Parece ser que… me salió bien y creo que ha sorprendido bastante. Con esto también puedo ir pensando en ahorrar en cuadros para la casa.












