Hi desdentados!
Informando desde Ireland aquí Sunflower.
Hoy os voy a contar LA GRAN INFECCIÓN DE DUBLIN: ” THE THROAT INFECTION”.
Resulta que como esto es tan pequeñito, bueno mejor dicho que el país está despoblado básicamente, pues es como en el cole, uno pilla piojos y todos los tienen. Pues no es de piojos de lo que estamos infectados, pero es asombroso como una capital de país puede estar al 80% SICK= enferm@.
En mi casa (la de España) esto ha sido toda la vida “un subidón de garganta bestial” pero aquí son mas finos y lo llaman “throat infection”.
El caso es que la semana pasada, jueves pasa ser exactos, me desperté mala, pero mala de verdad, no como cuando estas algo malo y no vas al curro o tienes un examen y en realidad te pones mas malo de pensar que no lo puedes aprobar y te quedas en cama. El jueves pasado estaba realmente “sick”.
Me desperté y me dije: Sunflower, tienes una misión que hacer si no quieres morir entre borrachos, pelirojos (con todos mis respetos) y nackers: IR AL MEDICO.
Mareada, sudorosa, me puse un chandal, dejé la melena suelta y parecía un león que venía de pelearse con un gato, pero
como cuando estás mal@ no te importa nada ni nadie, me dio lo mismo, hice el gran esfuerzo y me monté en el coche. Eran 5 minutos solamente pero no podía ni andar, no podía tragar, y lo peor, mi voz se fue. No se a donde, pero parecía una mezcla de Blas de Barrio Sésamo y la niña del exorcista.
Así que al llegar al supuesto médico, que estaba entre “un pilla y lleva” de comida china y una ferretería, andé por un eterno pasillo, que cada paso que daba me resultaba mas increíble que en este sitio existiera alguien con carrera y que puediese ayudarme. Pero si, encontré a una linda “lady” de unos 60 años que nada mas verme casi se le salen los ojos de las cuencas. No me importó. Me daba todo igual, quería un médico y ya. Y la ” linda lady” me hizo pasar al segundo. Le dí mi DNI y mi tarjeta española sanitaria y entré a una habitación y un anciano muy bien vestido me ofreció una silla. No llevaba bata ni nada que lo identificase así que no estaba segura de que fuera el médico, pero si, lo era.(No era Dr House…ea, otra vez será).
Empecé a medio chapurrear en inglés y Dr Thomas fue muy amable. Yo en medio de mi agonía, miraba alrededor y lo que veía no era una consulta de médico, era un cuarto con un escritorio mirando a la pared, dos sillas una enfrente de otra, como para tomarnos unas pintas, un pequeño lavabo con mil detergentes (todos marca “Tesco”) y nada, penicilina al canto y a casa.
Nunca olvidaré como Dr Thomas me miraba con cara de pena, intentando escuchar lo poco que podía decir y con mi acento español, y como escribía en el pc con el windows que yo tenía en mi primer ordenador, y escribiendo con un dedito mis datos y un pequeño historial. ¡pa historiales estaba yo!. La verdad es que ese hombre yo creo que pasaba los 70, y ahí , trabajando, haciendo un gran gesto para las personas que creían morir como yo, vistiendo su cardigan LACOSTE, me habló con palabras sencillas y a pesar de que el sitio no era ni lo más mínimo parecido a una consulta de un profesional me hizo sentir A SALVO.
Y así fue, 5 días de penicilina,y a volar. Yo ya estoy bien, pero vamos, si dicen que los “pepinos asesinos” están arrasando, vengan a Dublin que no pasarán desapercibidos de la “THROAT INFECTION”.
Regards,
Sunflower.